Género, manejo y uso rentable del bosque. Una perspectiva desde la Cooperación Holandesa

Camila Germaná, Mario Pariona, Gustavo Ruiz y Haydeé Suárez1

 

En el presente artículo se expone la visión del Servicio Holandés de Cooperación al Desarrollo (SNV), vinculada a la incorporación del

enfoque de género en su trabajo por fortalecer las capacidades locales para mejorar el buen gobierno y la reducción de la pobreza.

Específicamente, el artículo enfoca el trabajo que el SNV está desarrollando en la Amazonía de Loreto, en el tema de manejo y uso

rentable de los bosques y la incorporación del enfoque de género. Concluye compartiendo algunos logros, así como las principales

dificultades que han encontrado en el camino y las lecciones aprendidas luego de varios años de trabajo.

 

En las últimas décadas, el tema del uso y aprovechamiento del bosque ha ido atravesando diversas tendencias en las que han resaltado preocupaciones como: la extracción técnicamente óptima, la conservación intangible de los bosques y, por último, el manejo de los recursos como base para el desarrollo; este último enfoque incluye cada vez más aspectos sociales y culturales y reconoce el manejo de los recursos como un sistema que requiere un conocimiento amplio de las relaciones existentes para promover un desarrollo efectivo.

El panorama se torna más complejo a medida que, desde una perspectiva social del manejo de los recursos, se comienza a pensar en los principales actores que participan en este proceso, hombres y mujeres en diferentes contextos culturales, que cumplen diferentes roles en el uso y manejo de los recursos. El análisis de esta mirada ha llevado a la conclusión de que el acceso, uso, control y beneficio de estas actividades es, en la mayoría de los casos, inequitativo.

También en este tema las corrientes han ido cambiando, desde el trabajo de apoyo sólo a mujeres, para luego tener una visión más amplia hacia el desarrollo, pasando por el trabajo con mujeres y hombres, hasta llegar a una visión que busca la equidad y que apuesta por el desarrollo del concepto de género.

El SNV a nivel mundial y en el Perú

El trabajo del SNV se concentra en brindar asesoría a organizaciones e instituciones de países en vías de desarrollo2 , con el propósito de fortalecer sus capacidades para promover y conducir procesos equitativos de gestión local y desarrollo económico, que involucren el manejo y uso sostenible de los recursos naturales en un entorno culturalmente diferenciado.

La estrategia del SNV, en el tema del desarrollo y la lucha contra la pobreza, ha ido cambiando de igual manera que lo han hecho las corrientes mundiales vinculadas a la participación de hombres y mujeres en el desarrollo. Igual camino de cambio ha seguido la estrategia relacionada al manejo y uso de los recursos naturales. Pero actualmente nuestra política sobre el tema de género es bastante clara: lograr la equidad de género en la sociedad, a través de la transversalización de este tema en todas nuestras actividades, así como a través del empoderamiento de las mujeres.

Con estas apuestas, estamos presentes en el Perú desde hace 35 años y trabajamos con miras a que las mujeres y hombres de las áreas rurales de Loreto, San Martín, Ucayali, Cajamarca, Lambayeque, Ayacucho y  Huancavelica incrementen su participación, influencia y capacidad de manejo de procesos de desarrollo local, mejoren sus ingresos y aseguren la sostenibilidad ecológica en el uso de sus recursos naturales.

Política del SNV: género e interculturalidad en el trabajo

Para el SNV, el grupo meta de sus actividades es la población rural, hombres y mujeres de las zonas que ha priorizado. Sin embargo, no se trabaja  directamente con las poblaciones, nuestro apoyo es a través de la asesoría a organizaciones contrapartes que son, generalmente, ONG y entidades de gobierno.

“Mejorar la posición de la mujer frente al hombre, así como sus condiciones de vida”, fue el objetivo inicial del SNV en relación con su política de Mujer y Desarrollo. Desde entonces, la terminología de la organización ha cambiado esta última expresión por la de “Género y Desarrollo”, considerando actualmente la equidad de género3  como un criterio de calidad de nuestro trabajo, que tiene como objetivo contribuir al logro de relaciones de equidad entre mujeres y hombres, respetando diferentes contextos culturales; por lo que el enfoque de interculturalidad es también un criterio de calidad en nuestro trabajo. Se pretende facilitar un mejor acceso y control sobre los recursos y servicios, especialmente para mujeres, y fortalecer la participación equitativa en la toma de decisiones. Aunque resaltamos que nuestro trabajo de género no está dirigido únicamente a mujeres, consideramos que el llevar a cabo actividades específicamente dirigidas a organizaciones o grupos de mujeres, es una etapa en una estrategia hacia la equidad de género.

A partir de estos objetivos, hemos formulado dos estrategias para lograr la equidad de género. Por un lado, el empoderamiento de las mujeres y, por otro, la integración transversal del enfoque de género en todos los aspectos de nuestra política, organización y actividades. Esto último, se refiere básicamente al trabajo a nivel de las organizaciones contrapartes; en este caso, también a nivel de su cultura organizacional4 y de sus intervenciones hacia el grupo meta.  A nivel de organización y política hemos aprendido, a través de la experiencia, que para una integración eficaz de la equidad de género en la política de una organización, se requiere un cambio. Se trata de un cambio necesario, no sólo a nivel de estructura y procedimientos, sino también de la cultura organizacional que determina las reglas tácitas y afecta a la interacción entre los miembros del personal y su manera “habitual” de pensar, comunicar, tomar decisiones y resolver problemas.

Lo que necesita una organización, y el SNV busca para sí, es una cultura que estimule y garantice una participación equitativa de mujeres y hombres en la toma de decisiones a todos los niveles, que tenga en cuenta las prioridades y necesidades, tanto de mujeres como de hombres, que valore los diferentes “estilos de trabajo” y los considere beneficiosos para la organización y que cree un ambiente laboral en el que las mujeres y los hombres puedan desarrollar plenamente su potencial. Es esta estrategia de género la que se busca promover en las organizaciones contrapartes.

De igual manera que promovemos cuestiones claves vinculadas a la equidad de género entre nuestras organizaciones contrapartes, insistimos en que éstas promuevan sus acciones con esta mirada hacia el grupo meta con el fin de lograr:

 

-        Participación equitativa5 de mujeres y hombres en las actividades de desarrollo.

-        Cambio en la división del trabajo entre los hombres y las mujeres.

-        Acceso equitativo a los recursos y al control sobre los mismos (tierras, herramientas, créditos, información, trabajo, formación, etc.).

-        Acceso equitativo a los beneficios de las actividades y al control de los mismos (productos, ingresos, estatus, etc.).

-        Refuerzo del papel de la mujer en la toma de decisiones a todos los niveles de la sociedad (vida personal, familia, comunidad local, grupos, distrito    y nivel nacional).

 

Asesoría en manejo de bosques

En el tema de manejo de bosques, el SNV trabaja a través de un equipo de asesores(as) en manejo y uso rentable de los recursos naturales, cuyo objetivo principal es que la población rural y las autoridades locales tengan mayor capacidad de propuesta y participación en el manejo y uso rentable de los bosques de Loreto, teniendo para ello criterios de sostenibilidad ecológica y social.

Basados en la estrategia de trabajo del SNV, pretendemos lograr este objetivo a través del desarrollo de capacidades en las organizaciones locales para que generen y apliquen propuestas, metodologías y condiciones que fomenten el manejo y uso rentable de los bosques en la zona. Asimismo, trabajamos con organizaciones locales involucradas en diversas actividades relacionadas con el uso y manejo de bosques, brindando asesoría en tres aspectos:  

1. Desarrollo conjunto de metodologías y herramientas

2. Participación activa en procesos regionales

3. Desarrollo institucional y capacidad de gestión

Logros y dificultades en la incorporación de aspectos de género en el manejo de bosques en el trabajo con organizaciones locales

1. Desarrollo conjunto de metodologías y herramientas

En esta línea de trabajo, brindamos asesoría a instituciones locales que trabajan con poblaciones rurales en el tema  de manejo participativo de bosques. Nuestras organizaciones contrapartes en esta línea son el Centro para el Desarrollo del Indígena Amazónico (CEDIA), la Asociación por la Amazonía (APA), el Proyecto Conservación de Bosques Comunales en la amazonía peruana - Asociación para la Investigación y el Desarrollo Integral (AIDER) .

De manera general, en lo que se refiere a la incorporación del enfoque de género en el manejo de bosques, nuestros principales logros son:  

-        A nivel regional se ha logrado que muchas instituciones incorporen aspectos sociales, incluyendo la equidad de género en el manejo de bosques.

-        En algunas instituciones locales, se ha logrado analizar el proceso hacia un manejo forestal sostenible, tomando en cuenta aspectos sociales y     económicos, así como la construcción de herramientas para que este proceso se lleve a cabo a nivel de las comunidades rurales, involucrando a    hombres y mujeres campesinos(as) e indígenas.

-        Varias organizaciones reconocen la necesidad de tener como punto de partida, para el trabajo de manejo de bosques por poblaciones rurales, la realización de un diagnóstico participativo sobre el uso y manejo de los recursos, tanto desde el punto de vista de las mujeres como de los hombres. A partir de ello, se están identificando roles similares, diferentes y complementarios que existen entre varones y mujeres en cada contexto cultural.

Especialmente las experiencias de CEDIA y CARE avalan estos logros:

En el CEDIA se decidió incorporar el tema de género a modo de prueba inicialmente en el Proyecto Chambira, incluso conociendo que muchas veces tratar este tema en comunidades nativas puede resultar más difícil que en comunidades campesinas y ribereñas. Se trabajó un diagnóstico de género en relación con el uso de los recursos naturales, tanto en comunidades nativas Urarina como en comunidades campesinas de la cuenca del río Chambira.

Al contrario de lo que se pensó al inicio, en las comunidades mucha gente participó activamente en el diagnóstico y como resultado se tiene el incremento de la autoestima de las mujeres, que en general es bastante baja, mientras que los varones reconocen cada vez más la importancia de la participación de las mujeres en el uso de los recursos del bosque, sobre todo aquellos no maderables.

A partir de este trabajo, el CEDIA está mejorando sus propuestas e  incorporando en su intervención a nivel nacional aspectos de género e interculturalidad, al mismo tiempo que, a partir del análisis de los diagnósticos realizados, está estudiando las formas de incorporar los resultados en el trabajo de manejo de bosques.

En CARE se trabajó en el diseño de una metodología para un plan de uso de la tierra en comunidades ribereñas, cuyo objetivo fue reconocer espacios físicos diferenciados por hombres y por mujeres, que permitieran un ordenamiento territorial en sus parcelas y que tome en cuenta las diferentes expectativas en el uso de un área.

Este trabajo permitió que en la estrategia de titulación de tierras se dieran iguales oportunidades tanto a hombres como a mujeres y, sobre todo, que tuvieran la oportunidad de negociar desde una posición equitativa.

En esta organización se trabajó, sobre todo, con el personal técnico y se encontró mucha apertura a tratar el tema de género.

 

2. Participación activa en procesos regionales

En este aspecto de asesoría, trabajamos con el Grupo Regional Manejo de Bosques, el Sistema de Información de Mercados Amazónicos (SIMAL), el Proyecto Participación Local en el Manejo de Áreas Naturales Protegidas (PALOMAP), la Jefatura de la Reserva Nacional Pacaya Samiria en la implementación del Comité de Gestión de la Reserva.

El SNV asesora a diversas instituciones y sobre todo a plataformas institucionales para la consolidación de procesos regionales relacionados al manejo de los recursos de los bosques. En este aspecto, son dos los procesos más importantes en los cuales el SNV ha tenido incidencia y ha trabajado el tema de género: la legislación forestal y el medio ambiente. Al respecto, los principales logros han sido:

·        En el diálogo interinstitucional acerca de la legislación forestal y su implementación, cada vez hay más incidencia en la necesidad de definir claramente los términos de referencia para el manejo de recursos forestales no maderables que, frente a los recursos maderables, constituyen recursos manejados en su mayoría en el ámbito femenino.

·        Con el proyecto de investigación PALOMAP se logró visualizar que los beneficios que se lograban con proyectos de conservación y desarrollo en una zona reservada (que como tal tiene una legislación especial en cuanto al uso de los recursos), eran sobre todo para los hombres. Estos resultados han permitido que las organizaciones involucradas replanteen sus estrategias, base para el diseño del proceso de elaboración del Plan Maestro.

·        Se logró que el diseño del Plan Maestro de la Reserva Nacional Pacaya Samiria fuese participativo y tomase en cuenta los puntos de vista de mujeres y hombres sobre la forma en que quieren se gestione el área. Este proceso es seguido actualmente para el diseño del Plan Maestro de otras áreas naturales protegidas. En esta línea de trabajo, la experiencia del Grupo Regional de Manejo de Bosques (GRMB) de Loreto, refleja estos logros:

 

Este grupo como espacio interinstitucional donde se trabaja alrededor del manejo de bosques, es un ejemplo claro de que muchas instituciones de la región ya están incorporando aspectos de equidad de género, tanto en sus políticas institucionales como, y sobre todo, en su forma de plantearse estrategias para el manejo de los recursos naturales.

En las reuniones de este grupo interinstitucional el tema de género no es tratado directamente, pero es posible observar una clara sensibilidad hacia el tema a través de los espacios de discusión que se han generado. Un ejemplo de ello, son los debates sobre el manejo de productos forestales no maderables que son productos tradicionalmente manejados y usados por las mujeres en las comunidades rurales; a diferencia de la madera que es un recurso generalmente usado y manejado por los hombres.

Asimismo, se trabaja con mayor fuerza para lograr que se reconozcan términos de referencia por tipo de actor(a) para los planes de manejo.

 

3. Desarrollo institucional y capacidad de gestión

En esta línea, trabajamos con APA,  Radio La Voz de La Selva (LVS), AIDER, GRMB, SIMAL, buscando fortalecer las capacidades de gestión de las contrapartes y la consolidación de sus políticas institucionales. En el tema de género se ha logrado que varias organizaciones incorporen aspectos de género en sus políticas institucionales, a nivel de selección de personal, política de personal, políticas de capacitación, estrategia institucional y otros.

Los logros se sustentan en la experiencia de Radio la Voz de la Selva.

 " Esta institución venía de un trabajo donde el tema de género era entendido como iomujerlo. Por ello, cuando el SNV empezó a trabajar el tema desde una perspectiva enfocada a la equidad entre hombres y mujeres, se consideró como estratégico organizar reuniones, sobre todo con el equipo de técnicos, para discutir temas de género y cambio en situaciones muy ligadas con la vida cotidiana, tales como roles, familia, trabajo, relaciones entre hombres y mujeres. A partir de ello, desde la práctica de la comunicación, se analizó cuál era la visión de género.

Actualmente, se está trabajando el tema de equidad en relación con género e interculturalidad, a través de talleres con el personal de la emisora, para que sigan incorporando los temas en su trabajo cotidiano.

En esta institución, se logró incorporar el tema de género en la política  institucional y en las labores de comunicación a través de un lenguaje que fomenta la equidad. También al tratar y difundir temas de derechos y posibilidades de acceso, tanto de hombres como de mujeres, así como temas relacionados a aspectos políticos. De igual manera, se perciben resultados muy favorables en el trabajo de los(as) corresponsales de campo de la radio".

Dificultades existentes respecto al trabajo de incorporación del enfoque de género en el trabajo de organizaciones locales que fomentan el manejo de los bosques.

En el SNV entendemos que si queremos mejorar los esfuerzos presentes y futuros para lograr la equidad de género, es preciso aprender de las experiencias del pasado. Por ello, reconocemos algunas de las principales dificultades que debemos enfrentar al tratar el tema de género en el manejo de bosques:

  - Se sigue entendiendo que cuando hablamos de género, nos referimos sólo al trabajo con mujeres.

Uno de los objetivos de nuestro trabajo es facilitar la incorporación del enfoque de género en las organizaciones contrapartes que trabajan el tema de

manejo de bosques con poblaciones locales; sin embargo, a lo largo de varios años de trabajo hemos visto que existe una cierta renuencia hacia este tema, lo que a nuestro parecer se debe, sobre todo, a que todavía muchas organizaciones asocian casi automáticamente el tema de género al trabajo sólo con mujeres. Hemos comprendido que para lograr la equidad, algunas veces es estratégico apoyar el trabajo de grupos u organizaciones de mujeres; pero los mejores resultados se obtienen cuando el trabajo involucra siempre a varones y mujeres, con sus diferentes roles, problemas y expectativas y, sobre todo, se trabaja en la sensibilización hacia el tema con ambos.

- No se entiende el manejo de bosques como un proceso social.

Todavía se sigue dando mayor énfasis a los aspectos técnicos del manejo de bosques, descuidando el proceso social que implica este manejo. En general, la incorporación de aspectos sociales todavía es bastante reciente en la región. Incluso, aún hay quienes sólo ven madera en el bosque y su manejo, por lo tanto, es casi un tema exclusivo de la esfera masculina. Con la apertura, cada vez mayor, para tratar aspectos sociales del manejo del bosque y la visión cada vez más difundida de éste como un sistema de múltiples productos, consideramos que actualmente hay mayor entusiasmo por trabajar en el manejo de productos no maderables y, junto con ello, la apertura a reconocer y valorar el rol de la mujer en el manejo del bosque.

  - Herramientas e indicadores de difícil construcción.

A pesar de que estamos viendo cada vez más logros a nivel regional con mayor número de instituciones que incorporan aspectos sociales y, sobre todo, de género en el manejo de bosques, todavía muchas tienen dificultades para elaborar y utilizar herramientas adecuadas que permitan actuar sobre la base de los diagnósticos realizados sobre género y el uso de los recursos del bosque.

  - No todas las organizaciones contrapartes están interesadas en el tema de género.

Cada vez hay mayor apertura a tratar el tema de género, pero aún hay muchas instituciones que se resisten a tocar el tema o que lo manejan únicamente a nivel de discurso. Ello se debe a que el enfoque de género es considerado un tema impuesto desde afuera, lo que crea mucha resistencia.

  - No siempre es enfocado el tema de género como un aspecto intercultural.

Teniendo en cuenta que las relaciones de género son determinadas culturalmente, tratamos de que nuestra asesoría se entienda desde la propia realidad cultural de la zona, que muchas veces son contextos interculturales. Ello, muchas veces también significa para nosotros(as) el que los(as) asesores(as) puedan aplicar los instrumentos e implementar estrategias de intervención en base a los rasgos culturales o a la identidad cultural de las organizaciones contrapartes o grupos metas.

¿Qué estamos aprendiendo de nuestro trabajo?

El trabajo a nivel de las contrapartes debe darse tanto en el ámbito de la política institucional como a través de herramientas y metodologías que permitan no sólo diagnosticar y reconocer los roles similares, diferentes y complementarios que juegan hombres y mujeres en el uso y manejo de los recursos del bosque, sino también implementar opciones para que hombres y mujeres participen y decidan sobre el manejo y uso que quieren dar a sus recursos de manera equitativa.

Es necesario trabajar metodologías creativas que se adecuen a situaciones y contextos culturalmente diferenciados, algunas veces incluso muy difíciles cuando trabajamos el manejo de bosques por comunidades indígenas. Entendiendo que las relaciones de género son marcadas culturalmente, debemos contar con metodologías y herramientas suficientemente flexibles y creativas, que se adapten al trabajo con comunidades nativas, campesinas, ribereñas e incluso profesionales de todo nivel.

Se requiere también, al trabajar con organizaciones que se resisten a tratar el tema porque no lo entienden en su real dimensión, tejer estrategias que permitan que los(as) involucrados(as) puedan analizar a través de la visión de sus propias vidas (familia, trabajo, etc.), las relaciones y roles que juegan tanto los hombres como las mujeres y las situaciones de equidad en que éstas se producen para así entender cómo el enfoque de género está ligado a situaciones de cambio.

Es necesario que las organizaciones involucradas en el manejo de bosques, trabajen más sobre los aspectos socia- les que implica este proceso, dando énfasis a las relaciones equitativas de género e interculturalidad. Incorporar el aspecto de género en el manejo de bosques, es algo necesario para asegurar la sostenibilidad de esta actividad, pero ello no sólo se logrará trabajando el tema con las organizaciones dedicadas a facilitar esta actividad, ni con el grupo meta; se requiere además de políticas adecuadas para el uso y manejo de los bosques, que posibiliten igual participación de los hombres y las mujeres.

Como asesores(as) es necesario conocer más a las organizaciones contrapartes y sus expectativas sobre el trabajo y sobre el tema de género en particular; de modo que ello permita diseñar estrategias más adecuadas para incorporar de manera más eficiente aspectos básicos en lo que a género se refiere.

No todos(as) los(as) expertos(as) o quienes tratan el tema de género tienen que ser mujeres, la incorporación de hombres en esta dinámica refleja una nueva apertura y puede convertirse en una nueva estrategia para abordar la temática.



1 Integrantes del equipo de Manejo de Recursos Naturales del SNV Perú de Loreto.  

2 El SNV trabaja en procesos de gobernabilidad local y lucha contra la pobreza, a través de actividades de asesoría en 27 países de América Latina, África, Asia y Europa Central.

3 La equidad de género para el SNV se refiere a la equidad en los derechos, responsabilidades y oportunidades entre mujeres y hombres. Tiene que ver con una participación equitativa de hombres y mujeres en todos los ámbitos de la sociedad, con la necesidad de valorar en igual medida el conocimiento, la experiencia y los valores de los hombres y las mujeres en la sociedad. La igualdad entre hombres y mujeres es no sólo una cuestión de derechos humanos, sino que también constituye una condición previa para un desarrollo sostenible centrado en las personas y sirve como indicador del mismo.

4 Cultura de una organización tiene que ver con las normas, valores y convenciones dominantes en la organización.

5 Entendiendo la participación como toma de decisiones, uso, control y beneficio.

 

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