|
Enfoque de derechos humanos
El enfoque de derechos humanos busca afirmar la dignidad de las
personas, responder a las causas fundamentales de la vulnerabilidad
humana, apoyar los cambios estructurales en todos los niveles de la
sociedad para empoderar a las personas a que exijan y ejerzan su
ciudadanía.
Los derechos humanos son interdependientes, por lo que la afectación
de uno impacta sobre los demás. En este sentido, una vida libre de
violencia es un derecho fundamental; pues al no gozar de él se afecta
el ejercicio de todos los demás derechos. Es así que, una mujer en
situación de violencia, se verá afectada en su salud física y metal, y
ello a su vez impactará sobre las oportunidades de vida, por ejemplo,
limitando su acceso a la educación, al empleo, a la propiedad, a la
participación, en definitiva a una buena calidad de vida.
Siguiendo esta lógica, todas las acciones orientadas a prevenir,
sancionar, atender y erradicar cualquiera de las múltiples
manifestaciones de la violencia contra las mujeres; es una acción que
se desarrolla en el marco del respeto irrestricto a los derechos
humanos, por lo que es obligación estatal generar políticas públicas
adecuadas a cada contexto y cultura, de forma tal que mujeres y
hombres puedan convivir en una sociedad más igualitaria.
Enfoque de género e Igualdad
El enfoque de género, permite analizar las relaciones desiguales de
poder que existen entre mujeres y hombres, producto de la
interpretación sociocultural realizada a partir de las características
sexuales y biológicas.
El “Género” impregna todos los aspectos de la vida humana; definiendo
roles, subjetividades, afectos, gustos, formas de comportamiento,
oportunidades, nivel de acceso a recursos y formas de relacionamiento,
tanto en la esfera pública como privada.
La construcción de la masculinidad y la feminidad se relaciona
directamente con los mandatos de género, y éstos han colocado
históricamente a las mujeres en una situación de inferioridad
respecto a los hombres, resaltando en ellas, características y
capacidades que restringen su desarrollo en espacios públicos, limita
su derecho a decidir y su autonomía, restringiendo su sexualidad al
ámbito de la reproducción.
El concepto de género, se instala en la agenda internacional a partir
de las Conferencias Mundiales, en la década del 90. Por ejemplo en la
Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos, Viena 1993; se lograron
importantes avances en el reconocimiento de los derechos de la mujer;
definiendo que estos son parte inalienable de los derechos humanos.
Así mismo, en la Conferencia Internacional de Población y Desarrollo,
en Cairo, 1994 y en la Cuarta Conferencia Mundial de la Mujer de
Beijing, 1995; se colocó el género como centro del debate y punto de
partida de las estrategias para lograr el desarrollo sostenible;
estableciéndose una agenda para superar la desigualdad existente entre
mujeres y hombres, y combatir la discriminación en las diferentes
esferas de la vida social.
Casi 20 años después, los logros alcanzados son importantes, sobre
todo en el campo de la igualdad formal; no obstante el camino aún es
largo, por lo que debe ser recorrido con los nuevos elementos
existentes, monitoreando el cumplimiento de las normativas y
fortaleciendo acciones para generar un cambio cultural.
El enfoque de género, permite deconstruir la naturalidad de las
relaciones entre mujeres y hombres y cuestionar la forma de
organización social. En este marco, la violencia contra las mujeres,
es una expresión de la permanencia una cultura desigual de poder que
se resiste a cambiar.
Así mismo, el género, como concepto, tiene la potencialidad de ser una
herramienta para profundizar el análisis sobre la pobreza, la
marginalidad, la discriminación por origen étnico, el estatus, la
orientación sexual, la ubicación geográfica, la condición de salud,
entre otras situaciones que pueden acarrear hechos de exclusión.
En este sentido, el Observatorio para la Implementación del Plan
Nacional contra la Violencia hacia las Mujeres; tiene como marco
conceptual, el análisis de las políticas desde el enfoque de género,
lo cual permite una evaluación critica de las mismas, de forma tal que
ello aporte a la construcción de sociedades en igualdad.
Enfoque Intercultural
Plantea una relación respetuosa de las diversas culturas, reconociendo
su dinamismo e interacción tanto con su mismo entorno como con los
contextos externos a ellas.
Desde el enfoque intercultural, se plantea el reconocimiento del
“otro”, como un sujeto/a con iguales derechos, aunque pueda
responder a características culturales diferentes; pues se centra en
la valoración de esas diferencias como fuentes de conocimiento e
intercambio. Es por ello, que se plantea la recuperación de la
memoria histórica y cultural, las cosmovisiones, las soberanías de los
pueblos y de las identidades.
La utilización del este enfoque en el análisis de género, es una
oportunidad para romper con una cultura hegemónica y dominante,
visibilizar situaciones de exclusión históricas como el racismo y la
discriminación por origen étnico, y potenciar el diálogo en igualdad.
|